VARIEDADES
Los tomates protegidos por la Denominación Específica “Tomate La Cañada - Níjar”, procederán exclusivamente de los tipo comerciales: Redondo Liso, Asurcado, Oblongo y Tomate cereza (incluidos los tomates cóctel) y deberán estar certificados conforme a la UNE 155:102 de aplicación en tomate además de ser de categoría Extra o Primera y cumplir con los requisitos establecidos en el Reglamento de la Denominación y la legislación vigente. Se trata de unos tomates para consumo en fresco durante todo el año, con un intenso sabor y olor, virtudes que surgen de forma natural en los tomates de los campos de La Cañada - Níjar, donde se respira un máximo respeto por el medio ambiente y por la protección de los cultivos.
El Consejo Regulador podrá proponer que sean autorizadas nuevas variedades que, previos los estudios y experiencias convenientes, se compruebe que producen tomates de calidad y que puedan ser asimilados a los tradicionales de la zona.
Las buenas prácticas de cultivo, el conocimiento de los factores de producción y del medio ambiente (agua, suelo, radiación solar, ventilación natural, etc.), son el origen de la singularidad del Tomate La Cañada-Níjar, un tomate que presenta unas singulares propiedades organolépticas que lo distinguen del resto.
Las variedades más utilizadas y siempre aprobadas por el Consejo Regulador, proceden de los tipos comerciales siguientes:




CATEGORÍAS
Como se ha comentado anteriormente, solamente los tomates de categoría Primera o Extra se podrán acoger a la Denominación Específica.
Categoría “Primera”:
Los tomates clasificados en esta categoría deberán ser de buena calidad, suficientemente firmes y presentar las características de la variedad. No podrán presentar grietas ni “dorso verde” aparentes. Sin embargo podrán presentar los defectos leves que se indican a continuación, siempre que éstos no afecten al aspecto general del producto ni a su calidad, conservación y presentación en el envase:
Además, los tomates de la variedad Asurcado podrán presentar:
Categoría "Extra".
Los tomates clasificados en esta categoría deberán ser de calidad superior. Deberán tener la pulpa firme y presentar la forma, el aspecto y el desarrollo característicos de la variedad.
Su coloración, en relación con el estado de madurez, deberá ser suficiente para llegar en condiciones satisfactorias a su destino.
No podrán presentar dorso verde ni otros defectos, salvo muy ligeras alteraciones superficiales en la epidermis que no afecten al aspecto general del producto ni a su calidad, conservación y presentación en el envase.
